Algún día te tocará llevarte esas lecciones de la vida y te darás cuenta de que el amor no son promesas, sino hechos. Sabrás que sin esfuerzo no se llega a ningún sitio y que luchar siempre
es posible. Que soñar es el mejor regalo y que los sueños están para cumplirlos,
pero también tendrás que saber que esos sueños pueden romperse o irse, y
tendrás que empezar de cero. Tendrás que saber que no siempre irá bien. Que no
existe la distancia si el recuerdo sigue vivo. Tendrás que creer en algo, y que
mejor creer en ti mismo, sin que te importen los comentarios de la gente.
Tendrás que saber que nunca te llegarás a conocer a ti mismo, y que te costará
mucho esfuerzo llegar a ser quien quieres ser.
Me he guardado cientos de lágrimas para hacer creer que soy más fuerte.
He tenido momentos de locura solo para ver como la gente es feliz. He perdonado
lo imperdonable. Y mírame, he sido capaz de levantarme, mirar al frente y seguir
hacia adelante se ponga por delante lo que se ponga. Lo que se es que ya nada me sorprende, estoy curada de
espantos. O al menos eso creo, pero que si me equivoco rectificaré porque de los errores se aprende. He tenido, tengo y tendré a las mejores personas cerca. He querido como
nadie lo hará jamás. He conseguido fuerzas donde no las había. He hecho reír a
la gente con mil tonterías. He tenido el valor de construir un futuro que jamás
se cumplirá. He sido el pañuelo de lágrimas de aquellos que se han derrumbado,
y ellos el mío. Me he echo la sorda solo para no oír lo que no quería escuchar,
y la ciega para no ver lo que dolía. Y ¿sabes? después de todo, justo ahí te das cuenta de todo lo que vales y de lo fuerte que te hace esta puta vida.
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