4.17.2017

Cicatrices

Dicen que las cicatrices son todo aquello que nos hizo daño alguna vez, dejando un recuerdo imborrable en nuestro interior. 
¿Qué pasa cuando tenemos demasiadas? o ¿cuando algunas de ellas todavía hoy nos bloquean del presente? ¿Y las que escuecen?, ¿Y las que no han cicatrizado bien? Y...
"Somos demasiado jóvenes para estar tan amargados" pero, ¿qué pasa cuando vemos el vaso medio vacío? cuando acumulamos el dolor en nuestro interior y dejamos que nos marque, nos arañe y nos consuma. Dejamos que el dolor nos perfore el alma porque no podemos evitar sentirnos débiles, a veces demasiado a menudo. Pues entonces, ¿cómo vamos a ser felices así?
No podemos borrar lo que nos ha hecho daño, pero si podemos superarlo, ponerle alcohol a la herida y esperar a que deje de escocer. Para ello necesitamos tener fuerza y paciencia, y la fuerza nace de la ilusión, que nace a su vez de las ganas de lograr tus objetivos para llegar a ser felices. Como vemos, es un pez que se muerde la cola, es decir, todo es una cadena que da vueltas, y si una pieza falla, lo hace el resto. Si no somos felices no tenemos ilusión, y sin ilusión no hay fuerza por lograr los objetivos, lo que se convierte en dolor, que acaba, en definitiva, dejando cicatriz.
Las cicatrices definen quienes somos, son nuestra identidad, nuestro código de barras, como nuestro ADN

No podemos conocer a alguien del todo si no llegamos a conocer todo lo que esconde bajo la piel.

Eso sí, cuando confiamos en alguien y las dejamos entrar más allá es cuando nos convertimos en seres vulnerables, ya que dejamos desnudo nuestro interior, pudiendo dañarnos de nuevo.
Hay que saber en quién confiar, porque no nos daña quien quiere, sino quien puede.

12.20.2015

VEN

Tranquilo,

es solo un poco de niebla,

¿me ves?

Soy esa luz, sí esa, la que está al final de la calle. Ven.

Avanza. No tiene por qué ser con paso firme.

Confía en mi, yo te haré volar.

Solo ves dolor, caos a tu alrededor.

Yo te protegeré; no te rías, puedo sorprenderte.

El amor es el escudo más duro que existe. Imagínate, solo nos deja ver aquello que queremos ver.

¿Irónico verdad? pues eso te haré ver, aquello que quieres. y así te protegeré.

Pero solo temporalmente, la vida no es siempre como nos gustaría. 

Quiero seguir este largo camino contigo,

pero puedes decidir quedarte donde estás,

cambiar el rumbo de tu vida, lejos de mi.

Pero yo, amor, quiero seguir dándote la mía,

aunque estoy abatida, solo necesito un poco de paciencia...

No te vayas, ven conmigo.

Aunque no la puedas ver, mi mano está tendida frente a ti.

Cógela. Cógeme. Volemos juntos.

Solo tienes que seguir caminando, hacia la luz al final de la calle.

Ven, quiero hacerte feliz. Quiero amarte más. Quiero amarte mejor.


Sabes que...

Sabes que una piel es para ti
cuando al tocarla te estremece,
cuando un solo roce dispara tu corazón.

Sabes que unos ojos son para ti
cuando te pierdes en sus profundidades,
cuando no eres capaz de apartar los tuyos.

Sabes que unos labios son para ti
cuando están a escasos centímetros de distancia
y el corazón enloquece,
cuando necesitas que te muerdan todo el cuerpo.

Sabes que unas manos son para ti
cuando tus dedos encajan a la perfección
en el hueco de las suyas,
cuando parece que están hechas para enlazarse.

Sabes que un corazón es para ti
cuando ambos laten al mismo compás,
con la misma canción,
con la misma ansiedad,
con la misma necesidad,
cuando parece que un conjunto de mariposas
han despertado dentro de ti.
Allí es cuando enloqueces, 
cuando sientes que algo va a cambiar,
que te vas a enamorar...

10.07.2015

Nos aferramos al dolor porque pensamos es lo que nos queda

Dicen que respetando el pasado se puede tener un presente mejor. Quizá nuestro problema es que no sabemos dejar el pasado atrás, que nos pesa y arrastra día a día, haciendo complicada la situación hasta el punto de hacerla insostenible. Quizá es el momento en decirse a uno mismo que es el día en el que no solo será pensarlo, sino llevar a cabo el dejar todos los errores, el dolor, los problemas del ayer enterrados en lo más profundo de tu corazón, en la parte más oscura, para poder tener un presente limpio, entregado y, sobre todo, feliz.
Empezar de cero no solo con nosotros mismos, sino con aquellas personas a las que hemos hecho daño y, a su vez, nos lo han hecho. Es el momento de perdonar y olvidar, porque cuando hay ganas todo es posible. La resignación, el rencor y el orgullo no son más que partes frías de nuestro ser que nos impiden avanzar hacia aquello que relmente queremos. Cuando las emociones se apoderan de uno mismo y se pierde el sentido, sale lo mejor o, en este caso, lo peor de cada uno de nosotros.
Empezar de cero, volver a todo aquello que nos dan las relaciones cuando empiezan, pero con la cabeza amueblada de experiencia, para construir un futuro mejor y, sobre todo, feliz con aquellas personas que queremos a nuestro lado no solo hoy, sino en nuestro futuro.
Que me dices... ¿Capaz o incapaz?

10.06.2015

Motas de polvo

Hay días que te sientes pequeño. No de esa forma que nos gustaría, despreocupados de la vida, conviviendo con nuestros deseos infantiles de ser felices dejando volar la imaginación, o la cometa. Yo hablo de otro tipo de niñez, esa que sale a flote cuando los días que deberían ser de color se vuelven grises, nada de lo que haces te llena, cuando sientes que algo se ha roto, y quizá más adentro de lo que nos pensamos. Nos sentimos pequeños por el miedo a afrontar lo que vendrá, porque no nos vemos capaces de levantarnos y proponernos solucionar todo lo que no funciona en nuestra vida. Son esos días en los que necesitamos un empujoncito para dejar correr la tensión, para no sentir que se nos cae el mundo sobre nosotros o que algo se ha perdido. Pero simplemente el empujon no llega, y te sientes pequeño. Y solo.



2.06.2013

Como tú nadie me lleva a la locura


Sin duda alguna día a día aprendemos más, aprendemos a entender, a ver, a sentir cosas nuevas. Todo ello es una nueva experiencia y a veces estas no son tan buenas como pensábamos que fuesen pero en otras ocasiones todo esto cambia. Es algo inexplicable. Pequeños sentimientos de los cuales nunca pensamos que llegaría a tanto. Llega un momento en el que este sentimiento no lo podemos retener y es entonces cuando todo aflora, cuando nos quedamos sin palabras, cuando ni una mirada es capaz de mostrar todo aquello que llevamos dentro…. Todo se queda corto, y supongo que es en ese momento cuando por fin el cuerpo reacciona y nos hace actuar de maneras inesperadas: una carcajada, unas lágrimas, un beso, un abrazo…. Y entonces, solo entonces, por fin podremos saber que somos felices, felices hasta no tener ni idea, hasta no saber ni lo que pasa. Y pues realmente algo extraordinario, inexplicable. Miles de imágenes, palabras y sensaciones se juntan, podemos verlo todo en un instante. No hace falta recurrir a drogas ni mucho menos, solo un poco de emociones juntas y experimentar la mayor de las locuras, si es que lo podemos llamar así… Porque supongo que la vida al, al fin y al cabo,  se trata de eso, experimentar con cada uno de nuestros sentimientos y emociones. Y, ¿sabes? Tú eres mi alucinógeno personal.