Dicen que respetando el pasado se puede tener un presente mejor. Quizá nuestro problema es que no sabemos dejar el pasado atrás, que nos pesa y arrastra día a día, haciendo complicada la situación hasta el punto de hacerla insostenible. Quizá es el momento en decirse a uno mismo que es el día en el que no solo será pensarlo, sino llevar a cabo el dejar todos los errores, el dolor, los problemas del ayer enterrados en lo más profundo de tu corazón, en la parte más oscura, para poder tener un presente limpio, entregado y, sobre todo, feliz.
Empezar de cero no solo con nosotros mismos, sino con aquellas personas a las que hemos hecho daño y, a su vez, nos lo han hecho. Es el momento de perdonar y olvidar, porque cuando hay ganas todo es posible. La resignación, el rencor y el orgullo no son más que partes frías de nuestro ser que nos impiden avanzar hacia aquello que relmente queremos. Cuando las emociones se apoderan de uno mismo y se pierde el sentido, sale lo mejor o, en este caso, lo peor de cada uno de nosotros.
Empezar de cero, volver a todo aquello que nos dan las relaciones cuando empiezan, pero con la cabeza amueblada de experiencia, para construir un futuro mejor y, sobre todo, feliz con aquellas personas que queremos a nuestro lado no solo hoy, sino en nuestro futuro.
Que me dices... ¿Capaz o incapaz?
No hay comentarios:
Publicar un comentario