Creo que las mejores cosas vienen cuando menos te lo esperas, y tú
llegaste de la forma más inesperada. Nunca te pedí que vinieras y sin embargo
llegaste cuando más lo necesitaba, y empezaste a convertir mis días malos en buenos. Me enseñaste a ver las cosas de otro modo y a sonreír por las
cosas más insignificantes de la vida, pero ahora por quien más sonrío es por
ti. Porque hay momentos en los que te das cuenta de lo afortunado que eres o
puedes llegar a ser, y contigo me siento así siempre, porque no hace falta que
hagas nada especial o me compres regalos, simplemente con el hecho de estar a
mi lado ya me demuestras más de lo que imaginas. Por todas esas cosas tan preciosas que me dices, que demuestras luego con actos, uno tras otro, sin dejar nunca de sorprenderme. Y te quiero porque sé que no
te enfadarás si no me entiendes o ni me entiendo yo misma. Te quiero porque sé
que cuando me veas celosa, tú me sonreirás y me dirás "aishh tonta", pero sobre todo, te quiero porque sé
que no tengo que perderte para darme cuenta de lo que he encontrado; el regalo más grande de toda mi vida.
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